domingo, 8 de septiembre de 2013

Viernes 6/09/13

Los 3000m de desnivel acumulados en nuestras piernas del día
 anterior al Krivan,dejaron masacradas nuestras piernas. Lo lógico hubiera sido tomarse un día de relax,pero se avecinaba un día eterno,pretendía ser una ruta con un desnivel medio bajo,subiendo un cañón y bajando por otro. El del comienzo del el recorrido era de lo más divertido: pasarelas,cadenas,escaleras ,salvando obstáculos etc. Las quejas de Frank eran constantes,comentarios sobres las rubias salían de boca del hombre más entregado a su causa: encontrar a una bella mujer rubia a la que dar su mano en alguna de las pasarelas, 
Ana. perpleja,proseguía el camino con indiferencia. Al llegar a la cima,vimos un grupo que alquilaba bicis y Ana preguntó. Le dijeron 15 euros los tres por un recorrido de 15 min. Parecía excesivo. Franc comentó el regateo pero lo tacharon de ingenuo, se acercó con un billete en mano de 10 euros y con su inglés fluido y sensual(ja,ja) le susurró a la joven si era posible un descuento. La joven con una dulce sonrisa,aceptó, un recorrido lleno de baches. El camino nos llevó a una aldea con un simbólico cementerio,comimos algo y Ana y Jose decidieron alargar el recorrido,franc escogió una ruta alternativa la cual modificó al ver un cañón con caídas espectaculares,haciendo fotos por doquier se saltó un desvío y, casualmente, se encontró a la pareja amiga. Volvieron y el regreso al coche se hizo eterno. Arrastrando las piernas, se sentaron en un restaurant a reponer fuerzas, dirección a un nuevo alojamiento en casa privada. La vuelta se convirtió en una pequeña tortura,de noche,sin indicaciones y las preguntas a los lugareños sin respuestas concisas,se unían al cansancio acumulado. Por fin apareció la casa apartada de la ciudad,en un pequeño núcleo en una colina, décadas atrás fue el centro, una señora hablando sólo eslovaco,nos acomodó. Jose tuvo un momento de subidón y gesticulando y alzando la voz,creó una escena inimaginable. Más tarde buscamos un supermarket y cenamos en nuestro nuevo hogar.

jueves, 5 de septiembre de 2013

4/09/13

Dolor, destrucción, desolación

Hoy hemos hecho de montañeros, que es a lo que hemos venido aquí. Bueno, también estamos receptivos a los deseos más profundos y pecaminosos de rubias bellas eslovacas y de fornidos fotógrafos de montaña eslovacos.

Nuestro objetivo era la cima del Krivan, en los Altos Tatras. La subida, ha sido hacia arriba, constante. No hemos encontrado vida salvaje. Aunque nos hemos encontrado a parejitas, él con cámara de fotos, ella rubia y con eterna sonrisa.

Tras unos breves descansos y no sin penurias hemos conseguido llegar a la cima, donde nos esperaba un paisaje de ensueño (ahora lo que tengo es mucho sueño) Pero como dice la canción, vaaaaaaaaaaaaaaaaaalió la peeeeeeeeeeeeeeeeeena, etc etc.

Hemos hecho el pertinente descanso, las necesarias fotografías y hemos retomado el camino, ahora sí, bajando bastante a menudo. El cansancio se ha apoderado de nuestro ser, de nuestra alma y de nuestros pensamientos, más la satisfacción de ser guapo y valiente ha hecho que piense que cuando llegase a la meta dos hermosas mujeres del país me recibirían con un par de ramos de flores bien majos. Más la realidad se ha manifestado en su plenitud. Pero aún así uno se siente satisfecho.

Ahora, además, gozamos de buen tiempo. Mañana planeamos surcar los caminos de un cañón espectacular según la guía.

Hoy me siento más guapo que ayer, pero más bello que mañana. Adiós y gracias por atendernos.


José Luis

Escrito el 3/09/13

Me estoy aficionando a escribir mietras viajamos, ¡a ver si voy a encontrar mi vocación profesional en la escritura de viajes...!

Os dejé anoche tumbada en la cama, más dura que una piedra (la cama, no yo). Esta mañana volvió a amanecer lluvioso, cosa que ya esperábamos, así que dejamos definitivamente el asceso al Krivan para mañana, si todo va bien, y nos fuimos hacia uno de los castillos de Eslovaquia: Orava Hrad (hrad=castillo). Para los que tengáis presente la primera película que se rodó de Drácula -en blanco y negro, muda-, deciros ese castillo fue el enclave escogido para dar vida a la historia y "alojamiento" del famoso vampiro. La verdad es que ha sido bastante espectacular, sobre todo las vistas desde fuera. Hemos hecho un recorrido guiado por el interior y hemos podido medio descubrir cómo era la vida de los nobles de la zona de Orava. Una curiosidad: la guía nos ha explicado que el actor escogido para el rodaje de la película fue elegido por su fealdad (qué lastimica...), que no era necesaro maquillarse ni caracterizarle, solamente ponerle las orejas y no sé qué. Al parecer hubo algún acontecimiento curioso durante el rodaje, como que mordió a una de las actrices. Sí, en el cuello (o el actor era un vampiro real o el tipo se metió demasiado en el papel de su personaje).

En una de las fotos que veréis, aparece mi querido amigo José Luis tratando de hacer una competencia fantasmagórica al rostro de una mujer. Ésta es la conocida como Lady del castillo (no me preguntéis el nombre, soy incapaz de retener una sola palabra eslovaca en mi cerebro). Su marido, uno de los nobles del lugar, creo que uno de los señores del castillo en un momento histórico que no recuerdo, tenía bastante "mala baba". Cuando se enfadaba con sus sirvientes por la razón que fuera solía castigarlos físicamente con severidad (vamos, que tenía una mala ostia...). En una de éstas una de las sirvientas rompió algún elemento de la vajilla. El tío se cabreó, desenvainó su espada para castigar a la muchacha con tan mala suerte que, estando su mujer a su lado, fue ésta quien recibió el impacto de la espada en su muñeca derecha, cortándole de tajo la mano. La mujer murió tras ese accidente, pues el médico no fue capaz de salvarle de la hemorragia y curarla. La leyenda explica que a causa del pecado cometido por el hombre, el rosto de la "lady" aparece cada día en la capilla (y a partir de ahora igual va acompañado del de la cara angelical de Valero).

Hay varias anécdotas sobre personajes de la zona, pero ni las recuerdo todas ni quiero aburriros demasiado con ellas.

Después de ver el castillo buscamos ansiadamente un lugar donde comer, pues las calorías acumuladas los días anteriores parecían o haber surgido el efecto de ocupar nuestro metabolismo durante días. El lugar de la comida, precioso. La compañía de las avispas, detestable. El "enamoramiento" de Jose y su verbalización en la cara a la camarera de "¡Qué guapa que eres!", predecible. Para todo lo demás, "master card".

Ahora vamos camino a una cabaña cerca de la coordillera de los Altos Tatras (creo). El paisaje por el que estamos pasando es realmente espectacular. Frank me ha usurpado el puesto de copiloto para dedicarse a hacer fotos sin cesar de cuanta montaña ve, de cuanto lago se encuentra y de cuanta iglesia visualiza. Ni que decir tiene que espero beneficiarme de su reportaje gráfico.

Más noticias en próximas entregas.

Ana

 
 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Poprad ha resultado ser un tanto decepcionante. Después de pasar por Zakopane, entre montañas, Poprad nos ha parecido una ciudad bastante vulgar, al menos su centro. Sin embargo, nos queda la esperanza de que uno de los barrios al que tenemos la intención de dirigirnos en unos días nos ofrezca algo más interesante.
La Odisea del día (a parte de seguir educando nuestros estómagos en el buen comer carnívoro de la zona) ha consistido en encontrar la PUÑETERA OFICINA DE AVIS donde preguntar si podíamos adelantar el alquiler del coche. Ni a pie, ni en autobús, ni llamando por teléfono, ni preguntando ni nada llegábamos... ¿Cuál fue la solución? Un taxi. ¿Qué si no se nos había ocurrido antes? A mí sí, pero los dos chicos con los que viajo son de "la virgen del puño" e hicieron oídos sordos a mis palabras. Tuvieron que agotar todas las posibilidades y pasearse por la carretera con la mochila a cuestas hasta darse cuenta de que YO TENÍA RAZÓN. ¿Aprenderán algún día los hombres a escuchar a las mujeres?
Hemos dejado Poprad después de comer y nos hemos ido a ver un castillo que se encuentra a una media hora de la ciudad. El nombre... Spiss
, o algo así (chicos, ya me corregiréis cuando leáis eso). Construido sobre una colina, los escritos hacen evidente su existencia por primera vez a principios del siglo XIII, si no recuerdo mal. Es uno de los más grandes que se conservan tan bien de toda Europa y actualmente patrimonio de la UNESCO. Espero que podamos colgar alguna foto.
Ahora, las 23.24pm, nos encontramos en un pueblo cuyo nombre no recuerdo, en casa de un tal Henry gracias a una reserva de Booking que hicimos 10 minutos antes de dirigirnos al alojamiento. Ello hizo el tal Henry nos abriera en pijama, con los pelos un pelín despeinados, sorprendido de que tuviéramos reserva. "No me ha llegado nada", "Bueno, es que acabamos de reservar..........."
El cansancio empieza a apoderarse de mis párpados, así que voy a dejar de acaparar estas páginas por hoy...
Otro día más.

Ana

El país que olía a salchicha

El domingo por la mañana dejamos Cracovia, no sin antes dar un último paseo por una ciudad que se había despertado lluviosa y desierta, con apena algunos turistas perdidos y algún carro de caballos cuya conductora buscaba pescar guiris aburridos. Recogimos nuestros bártulos y nos dirigimos hacia la estación de autobuses, no sin antes pasar por una oficina de correos en la que Valerito se hizo sus fotos, como no, y rumbo a Zakopane para iniciar un trekking.

Sin embargo, la previsión meteorológica no parece acompañarnos favorablemente durante los próximos días, así que después de concluir que iniciar la travesía por los Tatras sería una imprudencia que terminaríamos pagando con ropa mojada, resfriados, incomodidad y posibles pérdidas en medio de la montaña a causa de la lluvia y la niebla, anoche decidimos tomar hoy temprano un autobús hacia Poprad (Eslovaquia), dejar atrás terreno polaco y a sus "zlotis" hasta dentro de unos días.

El paso por Zakopane ha dejado tras de sí un rastro de excesos gastronómicos, músicos y camareros (y camareras que no pudieron evitar las miradas lascivas de José Luis) vestidos con trajes típicos de la zona, léase: pantalones claros de lana, ceñidos y con una especie de bordado decorativo en la parte superior (había algún polaco al que le hacía un culito... aunque he de decir que la mayoría los llevaban medio cagados... ese glamour, por Dios!), camisa blanca o negra y el jefe de todos con un colgande metálico enorme asomando por su escote de "pecho lobo". Las mujeres llevaban falda larga y camisa o corpiño. Una curiosidad: las camareras, cuando te cobraban, cogian el cambio de un monedero que llevaban en el bolso que vestían y que juraría que era suyo, pues llevaban en él tarjtas de crédito, fotos de niños... No hemos podido satisfacer la curiosidad sobre la razón de tan llamativo detalle.

Los bares de la zona eran 95% de madera (platos incluidos), con mesas que parecían pedazos de árboles y bancos en lugar de sillas. Entre la carne que se asaba y que olía nada más entrar, los camareros y camareras vestidos cual vikingos y el mobiliario de madera, a mí me daban ganas de pedir un jabalí asado y golpear una jarra enorme de cerveza sobre la mesa, a lo Ásterix y Obélix. Ni que decir tiene que lo intenté (lo de la cerveza, no sé decir jabalí ni en inglés ni en polaco) pero Jose me miró con expresión de juez represivo y Frank escondió su cara hacia el lado contrario al que me encontraba, así que me vi "obligada" a conformarme con un vulgar brindis.

[En vivo y en directo os informo de que hce 10 minutos que hemos entrado en territorio eslovaco]

Además de bares por doquier, Zakopae tiene alojamientos rurales por todas partes, también de madera, y tiendas de material deportivo de montaña. Se trata de un punto estratégico desde donde salen multitud de excursiones a los Tatras y en invieron debe de ser campamento base para esquiadores. Se encuentra a los pies de las montañas y eso le dota de un bonito paisaje. A parte de eso no tiene mucho más, que no digo yo que sea poco, pero que si nos pasamos muchos días más aquí me veo convertida en Obélix, aprendiendo a perdir jabalí asado y gastando dinero sin cesar. Poprad, si todo va bie, nos depara excursiones en coche (adelantaremos la fecha del alquiler) hacia castillos, cañones y espero y deseo que algo de bici. Sea como fuere, tened por seguro que si el wifi nos acompaña tendréis noticias nuestras muy pronto.

P.D. Sí, este país huele a salchichas por todas partes.

sábado, 31 de agosto de 2013

Entre algodones y sabanas de seda decasamos plácidamente después de la visita a la Cracovia medieval, una comida polaca consistente en un bonito y acogedor restaurant nos puso en marcha,desde el gran castillo y su catedral nos adentramos en el geto judío,donde queda latente el paso de la Alemania de Hitler,compramos la cena en un super,donde un un individuo que nos acompaña se pone a bailar de forma juvenil,importada de las calles de Harlem.
Una cena nos espera en la cena....
Hola

El vuelo, feo; las polacas, feas; Cracovia, fea; el colchón de nuestras camas, feas. Ser rico y evitar estas penalidades no tiene precio. Ah, estar lejos de Barcelona, eso sí que no tiene precio.
Estamos cansados y la playa está muy lejos. No somos nadie si no tenemos el control. La cajera del súper me quiso tangar 10 zloties. Hice un esfuerzo titánico y finalmente llegamos a un acuerdo amistoso y recuperé lo que era mío/nuestro. Lo mejor del día mis improvisados bailes al son de la música discotequera años 80 con que nos amenizó la tienda de alimentación.

Firmado: el bello cartero