Entre algodones y sabanas de seda decasamos plácidamente después de la visita a la Cracovia medieval, una comida polaca consistente en un bonito y acogedor restaurant nos puso en marcha,desde el gran castillo y su catedral nos adentramos en el geto judío,donde queda latente el paso de la Alemania de Hitler,compramos la cena en un super,donde un un individuo que nos acompaña se pone a bailar de forma juvenil,importada de las calles de Harlem.
Una cena nos espera en la cena....
sábado, 31 de agosto de 2013
Hola
El vuelo, feo; las polacas, feas; Cracovia, fea; el colchón de nuestras camas, feas. Ser rico y evitar estas penalidades no tiene precio. Ah, estar lejos de Barcelona, eso sí que no tiene precio.
Estamos cansados y la playa está muy lejos. No somos nadie si no tenemos el control. La cajera del súper me quiso tangar 10 zloties. Hice un esfuerzo titánico y finalmente llegamos a un acuerdo amistoso y recuperé lo que era mío/nuestro. Lo mejor del día mis improvisados bailes al son de la música discotequera años 80 con que nos amenizó la tienda de alimentación.
Firmado: el bello cartero
El vuelo, feo; las polacas, feas; Cracovia, fea; el colchón de nuestras camas, feas. Ser rico y evitar estas penalidades no tiene precio. Ah, estar lejos de Barcelona, eso sí que no tiene precio.
Estamos cansados y la playa está muy lejos. No somos nadie si no tenemos el control. La cajera del súper me quiso tangar 10 zloties. Hice un esfuerzo titánico y finalmente llegamos a un acuerdo amistoso y recuperé lo que era mío/nuestro. Lo mejor del día mis improvisados bailes al son de la música discotequera años 80 con que nos amenizó la tienda de alimentación.
Firmado: el bello cartero
Al fin llegamos a Cracovia, con más calor del esperada y la imperiosa necesidad de comprarme unos pantalones al ver la pinta que tenía con los que había traído y las bambas más ligeras que encontré en el armario.
Sinceramente, he de decir que, de momento, me esperaba algo más de la ciudad. Estoy reventada, todo hay que decirlo, y con un sabor a sopa de patata con salchichas y bacon en el estómago de la comida de este mediodía. ¡Qué rica! Pero que pesadez de estómago...
Sinceramente, he de decir que, de momento, me esperaba algo más de la ciudad. Estoy reventada, todo hay que decirlo, y con un sabor a sopa de patata con salchichas y bacon en el estómago de la comida de este mediodía. ¡Qué rica! Pero que pesadez de estómago...
8.58 am. Cafetería del aeropuerto de Girona.
Frank: finalmente se decide a "encetar" (palabra acuñada por Valero) su bocadillo del desayuno. Con un poco de suerte hasta consumirá un café.
Jose: habla en soledad frente a un mapa de Cracovia, cita coordenadas cual jugador de "hundir la flota".
Ana: paciencia eterna. Dispuesta a soportar estoicamente dos semanas en compañía de los citados individuos.
Jose se queja de que no le hacemos ni caso. Prefiere la compañía de su mochila.
Que la suerte nos acompañe y, a ser posible, también el sol, el buen tiempo y la buenaventura de los viajeros inquietos.
Nos leemos en Cracovia.
Frank: finalmente se decide a "encetar" (palabra acuñada por Valero) su bocadillo del desayuno. Con un poco de suerte hasta consumirá un café.
Jose: habla en soledad frente a un mapa de Cracovia, cita coordenadas cual jugador de "hundir la flota".
Ana: paciencia eterna. Dispuesta a soportar estoicamente dos semanas en compañía de los citados individuos.
Jose se queja de que no le hacemos ni caso. Prefiere la compañía de su mochila.
Que la suerte nos acompañe y, a ser posible, también el sol, el buen tiempo y la buenaventura de los viajeros inquietos.
Nos leemos en Cracovia.
viernes, 30 de agosto de 2013
El gato (eslovaco) que vino del frío y con su pasaporte se metió en el río
Aquí estoy, el puto amo de la escritura creativa-explosiva-disruptiva-amorfa de vacaciones para no olvidar.
Otro año más encetamos una publicación que os hará llegar a vuestros hogares los sinsabores y aventuras de un grupo de chicos amantes de la montaña.
Tenemos previsiones de lluvia y mal tiempo. Pero como a mal tiempo ponle una manopla alquitranada que decía mi bisabuela, nuestra principal preocupación radicará en la lucha intempestiva, desacuartelada e irrefutable que para con los chinches eslovacos tendremos.
Me mondo
Otro año más encetamos una publicación que os hará llegar a vuestros hogares los sinsabores y aventuras de un grupo de chicos amantes de la montaña.
Tenemos previsiones de lluvia y mal tiempo. Pero como a mal tiempo ponle una manopla alquitranada que decía mi bisabuela, nuestra principal preocupación radicará en la lucha intempestiva, desacuartelada e irrefutable que para con los chinches eslovacos tendremos.
Me mondo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





