domingo, 15 de septiembre de 2013

13/09/13 De vuelta a Cracovia

Tras un par de días recuperando estómagos, cabezas, piernas, espaldas, cuellos, gemelos, cuádriceps, dorsales, lumbares, pies, brazos.... En fin, tras un par de días recomponiéndonos de nuestros cuerpos doloridos por las caminatas (o me hago mayor o tengo que perder peso, al igual que mi mochila, o todo a la vez) y por los aconteceres de las enfermedades, terminamos nuestra estancia en Zakopane cenando den "la taberna vikinga" (yo no aprendo...) y el viernes rehicimos nuestras mochilas y retomamos rumbo a Cracovia.





La ciudad nos recibió casi tan lluviosa como la habíamos dejado. Con algo más de gente, tal vez, y más carros de caballos en la plaza principal.rehicimos nuestras mochilas y, tras cenar de nuevo en "la taberna vikinga" (yo no escarmiento...), el viernes retomamos rumbo a Cracovia, donde nos esperaba el mismo tiempo lluvioso con que nos había despedido. Eso sí, algo más de gente en la ciudad y mayor número de carros de caballos en la plaza principal. ¿Que qué hicimos cuando llegamos? Bueno, era la hora de comer, ¿qué íbamos a hacer? Pues ir a comer al lugar que tanto nos gustó.

No, no voy a desmentir que nos hemos metido unos buenos platos de comida. Ni voy a criticar a los que digan que tanta montaña para luego hartarse de hidratos de carbono y grasa. Ni tampoco negaré que es un placer degustar gastronomías propias y ajenas... Pero en nuestra defensa diré que semejantes platos no estaban siempre presentes en nuestras mesas, como aquí parece, sino que sobre todo fue en Cracovia y Zakopane (bueno, y Poprad, y algún sitio más....) ¡Qué coño! La gastronomía también es parte del viaje, y si no que se lo digan a los dos libros que cocina que me he traído como recuerdo (se ruega a los interesados que se pongan a la cola para venir a comer a casa :P ).

Poco nos quedaba que hacer en Cracovia. Paseamos por el barrio judío, para mí destacable por sus bares y tiendas con un toque artísticos que me recuerdan a Gracia, y luego optamos por ir a jugar bolos. Pues sí, bolos. ¿Que por qué? Porque José Luis tenía antojo, y pobre de nosotros si no satisfacíamos sus deseos, pues amenazaba con atacarnos con su hiperactividad matutina cada día durante el resto de su vida.






Ah, pobret... El chaval quiso vacilarle a la chica de la bolera y cuando nos pidió los nombres que queríamos que figurasen en la pantalla él dijo "Guapo". Lástima... la noieta no sabía castellano y le puso "Lapo". Juasssss..... Valero, te salió el tiro por la culata.

Como final de la entrada y dado que no hay mucha cosa más que escribir, os transcribo las palabras de Jose sobre la valoración de la partida:

"Las últimas horas en Cracovia fueron así: campeonato de bolos en centro comercial. Clasificación final:
3ª: Ana, la collares. Destacada actuación de la primera fémina clasificada. Luchó encomiablemente. Su inicio fue prometeder, pero una incisiva lesión en el cuello, hombro y cerebro impidió demostrar su auténtica valía.
2º: Joselu, alis "el lapo". Sin duda el participante más destacado. Este joven hidalgo fascina por su espectacular parábola zurda. Promete un futuro reciente si los líos de faldas no le tuercen su incipience carrera profesional.
1º: Fran. Metódico y disciplinado, no obstante fue el único jugador que no consumió drogas, alcohol o se distrajo con su club femenino de fans de Joselu. Pesa sobre él una investigación. El equipo técnico de Joselu denunció irregularidades en los lanzamientos del campeón. 
Felicitamos desde aquí a todos los concursantes por su fairplay y por los collares discretos exhibidos en el torneo.

Sin nada más que añadir (y sin palabras).

Ana





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